Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

LA ATLÁNTIDA Y EL CONTINENTE AMERICANO



(Observación: esta es la xx y última parte de la investigación de David Pratt sobre el continente americano y cuyo inicio lo pueden encontrar aquí, y le agradezco enormemente a Nicolás por haber traducido un artículo tan grande pero a la vez tan cautivante de leer.)


  ÍNDICE

    1.  La Atlántida y la antigüedad americana
    2.  El origen del Océano Atlántico
    3.  Migraciones
    4.  Esqueletos humanos y artefactos
    5.  Gigantes




1 - LA ATLÁNTIDA Y LA ANTIGÜEDAD AMERICANA

La corteza continental y oceánica se levanta y hunde con frecuencia.

Se sabe que grandes extensiones de los continentes actuales han estado periódicamente debajo del mar durante el transcurso del tiempo geológico, debido a que un 90% de todas las rocas sedimentarias que los componen muestran rastros que ellas se encontraban bajo el agua, y también existe evidencia extensa (y cada vez más en aumento) de que grandes regiones oceánicas fueron tierra firme en diferentes épocas pasadas.

El Océano Pacífico pudo haberse formado principalmente desde fines del Jurásico al Mioceno, mientras que el Océano Atlántico pudo haberse formado desde las postrimerías del Cretácico a fines del Eoceno, y el Océano Índico durante el Paleoceno y Eoceno.

(Ver el capítulo “Comparación entre la escala de tiempo geológica y esotérica” [link] para comparar las fechas correspondientes científicas y teosóficas)

Y esto se asemeja bastante a las enseñanzas teosóficas sobre la sumersión de Lemuria hacia fines del Mesozoico y comienzos del Cenozoico, y al hundimiento de la Atlántida en la primera mitad del Cenozoico (1).


Placas tectónicas

Este mapa de placas tectónicas muestra cómo aparecía el mundo supuestamente a finales del Cretácico (hace 90 millones de años) otorgando una indicación aproximada sobre las áreas de los continentes actuales que en ese entonces permanecían cubiertos por mares poco profundos.

Y un gran error en este grafico es que se ilustran los continentes del Atlántico más cerca uno de otro, ya que este gráfico se encuentra basado en las nociones obsoletas de "las placas tectónicas" en movimiento y en la teoría de la deriva continental (2).

En cambio en este vínculo (link) puede verse un mapa similar hace 80 millones de años, cuando incluso áreas más extensas de América se encontraban bajo el mar.


En su sentido más amplio, el concepto de "Atlántida" se refiere en la Teosofía a todas las masas de tierra que existían durante la era de la humanidad atlante (o sea la cuarta raza raíz), la cual tuvo su apogeo a comienzos del Terciario, mientras que en una acepción más específica el nombre hace mención al sistema continental centrado en lo que es ahora el océano que lleva su nombre durante ese periodo atlante.

La Atlántida ya comenzaba a hundirse a comienzos del Terciario y una gran parte se había sumergido hacia fines del Mioceno.






2 - EL ORIGEN DEL OCÉANO ATLÁNTICO

La tectónica de placas asegura que el Océano Atlántico se formó debido a que las "placas" de Norteamérica y Sudamérica se separaron de las "placas" de Eurasia y África.

Supuestamente, el Océano Atlántico Norte comenzó a abrirse a comienzos del Jurásico, pero Sudamérica no se distanció completamente de África hasta los inicios del Cretácico (unos 50 millones de años más tarde), y desde entonces los continentes unidos al principio se separaron hipotéticamente cada vez más mientras que rotaban en diversas extensiones.

Al tiempo que esta teoría es cuestionada por una gran cantidad de evidencia geológica, este escenario no logra explicar el hecho paleontológico de que las afinidades faunísticas tienden a incrementarse y reducirse alternativamente, lo que requiere conexiones terrestres repetidas entre África y Sudamérica y entre Europa y Norteamérica.


Esta animación muestra la fragmentación de Pangea y la apertura del Atlántico según la teoría de la tectónica de placas.


Existe creciente evidencia que respalda la teoría alternativa de que una buena parte del Atlántico actual había sido tierra en diferentes periodos pasados y que la moderna cuenca de este océano (que consiste en un canal relativamente angosto en forma de S) se originó por el hundimiento progresivo de antiguas áreas continentales, y es así que el geólogo ruso Vladimir Beloussov llama a este proceso “basificación” u “oceanización de la corteza continental” (1).

Diagrama de formaciones minerales y rocas continentales muy antiguas (más remotas que la supuesta “apertura” del Atlántico) descubiertas hasta ahora en el océano mencionado (2).


Todos estos hallazgos son "anómalos" en el contexto de la tectónica de placas, ¡aunque más anormal es dicha hipótesis!

Y de esta manera, los datos modernos reivindican la opinión sostenida por muchos geólogos en el siglo XIX e inicios del XX.

Por ejemplo, sobre la base de información proveniente de la geología y la paleontología estratigráficas, J.W. Gregory y H. Von Ihering afirmaban que el Océano Atlántico se formó por sucesivas subsidiencias de antiguas masas terrestres (3), aseverando que el principal hundimiento comenzó en el Cretácico superior y fue completado posteriormente al Mioceno.

Esquema del antiguo sistema continental Atlántico por J.W. Gregory desde comienzos hasta mediados del Terciario (lo blanco corresponde a la tierra y lo sombreado corresponde al mar).

Y es más probable que la teoría Gregory e Ihering esté más cerca de la verdad que la caprichosa concepción de la tectónica de placas que considera un Océano Atlántico expandiéndose constantemente y desprovisto de cualquier masa terrestre importante.


Respecto de las similitudes en la estructura y los movimientos de tierra en las costas opuestas del Atlántico (sobre lo cual los partidarios de la deriva continental desde Wegener en adelante han puesto tanto énfasis), Gregory escribe:

« Las semejanzas son más conspicuas entre Terranova y las partes australes de las Islas Británicas, entre las cadenas de Antillas y del Mediterráneo, y entre el sur de África y las partes opuestas de Sudamérica, y estos parecidos no son mayores a los que se encuentran a lo largo de las cadenas montañosas de Eurasia a distancias separadas análogas.

Las diferencias en detalle entre Terranova e Irlanda, Sudamérica y Sudáfrica, y entre Venezuela y los Montes Atlas, son tan prominentes que estas regiones deben haber estado muy apartadas, aunque sufrieron las mismas vicisitudes geográficas generales.

Los parecidos se deben a las áreas que pertenecieron al mismo cinturón tectónico, pero las diferencias son suficientes para demostrar que dichos sectores estaban situados en porciones distantes del cinturón. » (4)

Y de forma similar, Helena Blavatsky asevera que las similitudes en la estructura geológica, los fósiles y la vida marina de las costas atlánticas opuestas en ciertos periodos se deben al hecho de que:

« En distantes eras prehistóricas hubo un continente que se extendía desde la costa de Venezuela, a lo largo del Océano Atlántico, hacia las Islas Canarias y el norte de África, y desde Terranova hasta cerca de las costas de Francia. » (5)






3 - MIGRACIONES

Cuando el sector principal de Atlántida comenzó a hundirse, los colonizadores de este continente migraron a nuevas tierras que se alzaban al este, oeste y sur, las que se convirtieron en las Américas, África, partes de Asia y los presentes países europeos, extendiéndose desde los Montes Urales de Rusia a las Islas Británicas e incluso más hacia el oeste en periodos previos (1).

Europa fue el último continente en emerger mientras que las porciones de ambas Américas son mucho más antiguas (2).

Poseidonis era un remanente del sector oriental de la Atlántida de la que sucumbió una gran parte poco tiempo después del surgimiento de América (3).

Hace millones de años algunos migrantes se desplazaron hacia Asia Central, la cual se convertiría en la cuna de la presente y quinta raza raíz indoeuropea o aria, y se han radiado una serie de oleadas migratorias desde esa región durante el último millón de años (4).

Se dice que los habitantes de Europa de fines del Terciario y del Cuaternario han sido ramificaciones de reservorios atlantes y afroaltlantes puros (5).

Por su parte, Blavatsky afirma que los implementos de pedernal hallados en estratos del Mioceno en Thenay (Francia) y los huesos de ballena localizados en Italia que muestran marcas de cortes y que apuntan a la existencia de humanos en el Plioceno, son el trabajo de estos colonizadores quienes eran los resabios de una raza antaño gloriosa y cuyo ciclo había ido en declive desde inicios del Terciario (6).

Pero la ciencia oficial rechaza estos hallazgos arqueológicos porque según la teoría darwinista, en esa época los homínidos fabricantes de herramientas no habían todavía evolucionado lo suficiente (y esto lo detallo en el apartado siguiente).

En cambio la Teosofía afirma que Egipto fue colonizado por inmigrantes atlantes durante largo tiempo antes del hundimiento de la isla de Poseidonis y algunos de ellos viajaron a las tierras recientemente formadas de Abisinia (Etiopía) y a las tierras que se situaban justo al norte.

Hace unos 400’000 años, una parte de estos colonizadores se desplazó en dirección a Egipto, y entre 80’000 a 100’000 años atrás hubo otra llegada atlante (o más bien ario-atlante) desde Poseidonis a esa comarca africana, y fue esta oleada la que construyó la Gran Pirámide hace unos 70’000 u 80’000 años atrás (7).

En el caso de América del Norte, Central y del Sur, Gottfried de Purucker sostiene que:

« Estas tierras fueron pobladas por diferentes migraciones desde varias partes de la Atlántida, tanto del lado atlántico como del pacífico, y los desplazamientos provenientes de éste último sector hacia América fueron quizás algo mayores. » (8)

Y este proceso continuó por millones de años, por lo que no sería sorprendente encontrar restos humanos antiguos supuestamente “imposibles” en algunos sectores del Nuevo Mundo.






4 - ESQUELETOS HUMANOS Y ARTEFACTOS

Según la teoría darwinista convencional, los humanos modernos evolucionaron de homínidos protohumanos, quienes a su vez se originaron de predecesores similares a monos en África durante finales del Plioceno y comienzos del Pleistoceno.

Pero la evidencia presentada en apoyo de esta teoría es en realidad una selección cuidadosamente editada de la evidencia total disponible, ya que existen abundantes pruebas (en la forma de herramientas de piedra, huesos con incisiones y remanentes de esqueleto) que sugieren que los humanos del tipo moderno existieron en el Plioceno, Mioceno e incluso en las etapas iniciales del Terciario, o sea millones de años antes de que aparecieran nuestros supuestos ancestros simiescos (1).

Sin embargo esta evidencia es ignorada o descartada por los antropólogos ortodoxos, quienes exigen evidencias para contradecir sus teorías consentidas y que calcen con estándares mucho más altos en lugar de solicitar pruebas que las respalden.

Ahora bien, de acuerdo a la Teosofía, las primeras civilizaciones humanas fueron resultado de los últimos lemurianos hacia finales del Mesozoico, y en vez de ser nuestros ancestros, en realidad los monos antropoides son el producto del cruzamiento entre ciertos reservorios atlantes y simios; y a su vez éstos se originaron de una mezcla mucho anterior entre lemurianos y un linaje animal (2).

Y en los párrafos que siguen se citan brevemente algunas de las evidencias que apoyan la tesis de una presencia humana antigua en América.

Pero antes de mencionarlas, debo de precisar que Alex Hrdlicka (fallecido en 1943) del Instituto Smithsoniano fue un instigador clave para llevar a cabo esfuerzos tendientes a desacreditar algunos hallazgos, ya que estaba convencido que los humanos habían llegado a América sólo hace unos pocos miles de años.


1) En 1896, trabajadores que excavaban un muelle seco en Buenos Aires hallaron un cráneo humano en una formación del Pleistoceno temprano que se piensa data de al menos 1 a 1.5 millones de años. Pero debido a que era similar a las calaveras humanas modernas, muchos científicos concluyeron que debía de tener una fecha más reciente y que de alguna forma quedó incluido en dicha formación.


2) En 1970, un arqueólogo de un museo brasileño encontró una tapa de cráneo fósil con paredes muy finas y arcos superciliares excepcionalmente pesados que recordaban al Homo erectus y proveniente de una caverna en la región de Lagoa Santa (Brasil).

Ahora bien, la presencia de homínidos con características Homo erectus en ese país durante el pasado es altamente anómala, pues se supone que dicha especie apareció hace 2 millones de años y se extinguió hace unos 300’000 o quizá más tarde. Y misteriosamente la pieza desapareció del museo brasileño luego de ser sometida a análisis (3).

(Lo que me hace suponer que los darwinistas la hicieron desaparecer para así evitar que esa prueba pusiera en controversia su teoría evolutiva.)


3) En 1887, Florentino Ameghino descubrió fogones aparentemente artificiales, herramientas primitivas de pedernal, huesos esculpidos y una espina dorsal semejante a la de un humano moderno en estratos del Plioceno de 3 a 5 millones de años en el Monte Hermosa, Argentina, y también realizó hallazgos similares en estratos del Mioceno de entre 5 a 25 millones de años (4).


4) De 1912 a 1914, Carlos Ameghino localizó una serie de implementos líticos, incluyendo bolas arrojadizas e indicios de chimeneas en estratos del Plioceno tardío de entre 2 a 3 millones de años en Miramar, en la costa de Argentina. Y también encontró una punta de flecha lítica firmemente adherida en el hueso femoral de una especie pliocénica de toxodon (que es un animal ya extinto).

Punta lítica de flecha firmemente adherida en el fémur de una especie pliocénica de toxodon.


5) En 1913 su colaborador Lorenzo Parodi descubrió una bola de piedra en un acantilado del Plioceno en Miramar, por lo que decidió dejarla en el sector e invitó a varios científicos, incluyendo el etnógrafo Eric Boman (un ardiente crítico de los hallazgos) para atestiguar la extracción del implemento. Y un segundo instrumento esférico de roca fue encontrado más tarde en el mismo sitio, seguido por otro artefacto 200 metros más adelante.

Confundido, Boman sólo pudo insinuar en su informe que el propio Lorenzo ¡había puesto los implementos!


6) En 1921, Parodi descubrió un fragmento de mandíbula fósil completamente humana en la misma formación de Miramar (5).


7) En 1889, una figura femenina de arcilla de unos 4 cm de largo fue encontrada en un pozo perforado al nivel de una superficie de tierra sepultada, a 91 m de profundidad, en Nampa, Idaho (EEUU).

Las partes de la figurilla que se veían terminadas evidenciaban una hábil artesanía y la capa en que se halló el objeto data de la etapa plio-pleistocénica, alrededor de 2 millones de años atrás.

Nunca se pudieron probar las afirmaciones de que el descubrimiento fuera un fraude y que el objeto constituyera un juguete elaborado por los indígenas locales (6).

Figurilla encontrada en Nampa, Idaho.


8) Durante los días de la Fiebre del Oro en California, a comienzos de la década de 1850, unos mineros descubrieron varios huesos humanos anatómicamente modernos e implementos de piedra avanzados en pozos de minas hundidos a gran profundidad en depósitos de grava áurea cubiertos por espesos cursos de lava, y dichos reservorios localizados bajo el magma fueron fechados con una antigüedad de entre 9 a 55 millones de años.


9) En 1880, J.D. Whitney, el geólogo estatal de California, publicó una extensa revisión de avanzadas herramientas de piedra encontradas en las minas de oro californianas y toda la evidencia reunida por Whitney indicaba que los objetos no podrían haber ingresado desde otros niveles.

Los implementos, que incluían puntas de lanza, morteros de piedra y pilones, fueron localizados a profundidad en yacimientos minerales bajo capas de lava espesas y no intervenidas.

Así, Whitney concluyó que habían existido humanos similares a los actuales durante tiempos muy antiguos en Norteamérica. No obstante, W.H. Homes del Instituto Smithsoniano reaccionó diciendo:

-       "Quizás si el profesor Whitney hubiera apreciado totalmente la historia de la evolución humana como se entiende hoy, habría dudado de anunciar las conclusiones formuladas, a pesar del impresionante conjunto de testimonios al que se enfrentaba."

En otras palabras, si los hechos no están de acuerdo con la teoría predilecta, entonces tales evidencias, incluso si es un “impresionante conjunto” de ellas, deberían de ser descartadas completamente (7).

(Y esta costumbre que tienen los científicos ortodoxos de descartar toda evidencia que ponga en duda sus creencias ya establecidas, lo constato muy seguido.)

Mortero y pilón descubiertos en un túnel minero excavado en depósitos del Terciario (33-55 millones de años de antigüedad) bajo la Table Mountain, en el condado de Tuolumne, California.


10) Durante 1886, en el Condado de Calaveras y en las mismas montañas de Sierra Nevada de California, el propietario de una mina encontró un cráneo humano altamente fosilizado en una capa pre-pliocénica de grava a 40 m bajo la superficie (8).

Las opiniones sobre su autenticidad variaron, pero algunos científicos opinaron que un examen cuidadoso demostró que estaba incrustado con arena y grava provenientes del sitio y sus cavidades permanecían rellenas con el mismo material.

Y como se mencionó anteriormente, se descubrieron grandes números de implementos de piedra en depósitos cercanos y con una antiguedad similar, y asimismo fueron halladas otras osamentas humanas en la misma región, datadas de entre 9 a 55 millones de años.

Sir Arthur Keith estableció que:

« El cráneo de Calaveras no puede ser ignorado y constituye el 'fantasma' que acecha al estudiante de los primeros humanos (...) poniendo a prueba las creencias más poderosas de todo experto llegando casi a un punto de quiebre»

El cráneo de Calaveras


11) En 2003 se localizaron huellas de humanos, aves y animales en el lecho seco del lago Valsequillo, el cual se encuentra cerca de la ciudad de Puebla, en México.

Originalmente se dijo que tenían 41’500 años de antigüedad, basándose en la edad de radiocarbono para trozos de conchas desde una capa superior a los vestigios.

Pero en 2005 se asignó una edad de 1,3 millones de años a la capa de ceniza volcánica que contenía las huellas en base a la datación radiométrica (Ar-Ar) y paleomagnética, lo que hizo que muchos científicos concluyeran que posiblemente ninguno de los rastros podría pertenecer a humanos modernos, aunque algunos pensaron que corresponderían a un hombre-mono antiguo, tal como el Homo erectus (9).

Huellas de Valsequillo en México.


12) Y también se encontraron huellas recientemente en una formación del Mioceno cerca del lago Titicaca en Bolivia. Una de ellas tiene 29.5 cm de largo y pudo haber pertenecido a un humano de 1.7 m de alto (10).






5 - GIGANTES

Los científicos rechazan firmemente la idea de que alguna vez hayan existido razas de gigantes, e insisten que nuestros antepasados eran criaturas primitivas simiescas bastante más pequeñas.

Pero por otra parte, muchas leyendas y tradiciones alrededor del mundo aseguran que hubo razas de gigantes en el pasado, y la Teosofía concuerda con esto aseverando que tal y como muchas especies modernas de animales y plantas tuvieron ancestros gigantes, también fue el caso para la especie humana.

Se dice que durante su apogeo hace varios millones de años, los atlantes eran enormes, exhibiendo una altura de hasta 8.2 m (aunque se precisa que probablemente hubo “gigantes” y “enanos” relativos en todas las eras). Y desde entonces, poco a poco los humanos han declinado en altura, y hace alrededor de 500’000 años muchos individuos no tenían más de 3 ó 4 m (1).

Helena Blavatsky aseguraba que las ruinas megalíticas de todo el mundo, incluyendo las de Stonehenge en Inglaterra, Carnac en Bretaña y aquéllas a lo largo de América fueron el trabajo de gigantes, y una tradición americana menciona también de que seres colosales habían invadido América tan pronto como se había alzado de las olas. E igualmente existen leyendas, por ejemplo, sobre la enorme pirámide de Cholula en México y las estructuras más antiguas de Tihuanaco en Bolivia que fueron construidas por una raza ciclópea (2).

Y en efecto, se ha descubierto un sorprendente número de esqueletos humanos gigantes y algunos de ellos alcanzan alturas de 4.6 m ó más. Aunque en muchos casos, se desconocen las localizaciones actuales de los restos y faltan muchos detalles sobre estas osamentas y las circunstancias de su descubrimiento, incluyendo las indicaciones a su posible edad.

A continuación se exponen varios ejemplos de tales hallazgos en el continente americano:


1) Durante la exploración de montículos norteamericanos en el siglo XIX y comienzos del XX, se recuperaron cientos de huesos y restos de humanos gigantes, principalmente de 2.1 a 2.4 m de altura, pero a veces con una estatura de hasta 3.1 m (3).

La versión oficial es que sólo eran casos aislados de gigantismo entre los indígenas, pero algunos de los esqueletos semejaban haber pertenecido a una raza extinta y no aborigen, al tiempo que muchas tribus locales tienen tradiciones sobre seres muy altos que una vez ocuparon esa región.

Y en el caso de otros entierros, los remanentes óseos parecían ser inusualmente antiguos y se convertían en polvo cuando eran expuestos a la atmósfera.

Desafortunadamente en algunos de estos hallazgos estuvieron implicados científicos del Instituto Smithsoniano... y muchos de los huesos fueron enviados a otro lugar desde el gran museo, por lo que nunca más han sido vistos.


2) Un montículo de piedra con más de 21 m de diámetro fue explorado cerca de Brewersville, Indiana, en 1879 y en su interior se encontraron varios esqueletos, y al menos uno de ellos tenía más de 2.9 m de alto (4).


3) En 1925, mientras excavaban en un montículo indígena de Walkerton, Indiana, un grupo de investigadores aficionados desenterró los esqueletos de ocho humanos prehistóricos, cuyas alturas variaban entre 2.4 a 2.7 m. Y todos ellos llevaban sólidas armaduras de cobre, pero desafortunadamente la evidencia fue dispersada y se perdió su rastro (5).


4) En 1833, soldados que cavaban un foso para construir un almacén de pólvora en Lompock Rancho, California, se estaban abriendo camino por una capa de grava cementada cuando de repente dieron con el esqueleto de un hombre de aproximadamente 3.7 m de alto, rodeado por conchas esculpidas, grandes hachas de piedra y bloques de porfirio cubiertos con símbolos ininteligibles.

El enorme ser tenía filas dobles de dientes superiores e inferiores (lo cual es una característica comúnmente reportada en estos hallazgos y que también se menciona en las tradiciones antiguas).

Y cuando los indígenas locales comenzaron a darle un significado religioso a estas osamentas y los artefactos que lo rodeaban, las autoridades les ordenaron a los militares que volvieran a tapar el foso en secreto.


5) En la isla Santa Rosa, fuera de la costa de California, también se extrajeron remanentes de un hombre gigante con filas dobles de dientes (6).


6) Otro esqueleto humano en mal estado, que según testigos medía alrededor de 3.3 m, fue desenterrado por trabajadores mientras araban un viñedo en East Wheeling, Virginia del Oeste, en noviembre de 1856 (7).


7) Se han descubierto huesos y artefactos enormes en el área de Lovelock-Winnemucca de Nevada.

En febrero y junio de 1931, se encontraron dos esqueletos en el lecho del lago Humboldt cerca de la Cueva de Lovelock. El primero de ellos tenía 2.6 m de largo, envuelto en una tela cubierta de goma, y el segundo era de casi 3.1 m de longitud, según el artículo del periódico local Review Miner fechado del 19 de junio de 1931.

El 29 de septiembre de 1939, el Review Miner reportaba el descubrimiento de un esqueleto de 2.3 m en un rancho cercano al pueblo, y coincidentemente los indígenas paiute de la región mencionan en sus leyendas acerca de una raza ciclópea de cabellos rojizos que llegaron al área en embarcaciones, aparentemente cuando ésta era un mar interior (8).


8) De acuerdo a un recorte de prensa de 1926 datado en Nayarit, México, los capitanes D.W. Page y F.W. Devalda descubrieron los huesos de varios individuos gigantes que promediaban más de 3.1 m en altura (9), y las leyendas que circulan en el área sostienen que vinieron desde Ecuador.


9) En 1929, Dean Byron Cummings de la Universidad de Arizona y un científico del gobierno mexicano encontraron tres esqueletos enormes pertenecientes a dos hombres y una mujer de al menos 2.4 m de alto y niños de 1.8 m, pero su trabajo fue interrumpido por los yaquis locales quienes destruyeron algunos de los restos.


10) Algunos informes de 1923 desde Casas Grandes, México, anunciaban el hallazgo de varios esqueletos de "indios" de 4.6 m de estatura, dispuestos lado a lado con vasijas de piedras preciosas.


11) Otro artículo en el New York Herald Tribune del 21 de junio de 1925 aseguraba que un grupo de mineros había hallado osamentas de 3.1 a 3.7 m de alto, con pies de 46 a 51 cm de largo, cerca de Sisoguiche, en México.


12) En 1938, cerca de Tepic, México, se localizó una serie de montículos sepulcrales muy antiguos que contenían siete esqueletos de hombres y mujeres de entre 2.4 a 2.7 m de alto bajo delgados bloques de piedra.

Las tumbas contenían alfarería similar a la griega y con un patrón serpenteante, pero en la que no se utilizó metal.


13) En 1928 y al interior de una caverna en Manta, Ecuador, se hallaron huesos humanos con más de 2.4 m de altura y las inmensas estalagmitas testificaron la remota edad de los restos.

Durante 1938, fueron extraídos más remanentes de hombres y mujeres gigantes de al menos 2.4 m de altura en el mismo país (10).


14) En una ocasión, el zoólogo Ivan T. Sanderson recibió la carta de un ingeniero que durante la Segunda Guerra Mundial se encontraba en la isla Shemya de las Aleutianas al sur del Estrecho de Behring.

Mientras demolían un grupo de cerros para construir una pista de aterrizaje, los trabajadores desenterraron piezas óseas que parecían corresponder a humanos extremadamente grandes (el relato más tarde fue confirmado por otra persona de la unidad).

Muchos de los cráneos gigantes medían entre 56 y 61 cm desde la base a la coronilla, mientras que un cráneo adulto normalmente tiene unos 20 cm.

El Instituto Smithsoniano aparentemente tomó posesión de los restos, pero nunca más se oyó de ellos otra vez, y Sanderson se preguntaba:

"¿Es que acaso esta gente es incapaz de emprender una reescritura de todos los textos?" (11)

* * * * * * * *

Con unas contadas excepciones (12), los posibles artefactos humanos encontrados en estratos del Terciario y más antiguos tienden a estar fabricados en piedra, y hasta la fecha no se han descubierto otros utensilios que provean evidencia concluyente sobre civilizaciones tecnológicamente avanzadas en pasadas eras geológicas, lo cual es común dado el poder destructivo de los elementos y los muchos cambios climáticos severos y eventos cataclísmicos que han tenido lugar.

Sin embargo, es muy probable que espere ser descubierta una gran parte de los artilugios elaborados por civilizaciones perdidas, y ojalá sea por aquéllas personas capaces y dispuestas a reconocerlos por lo que son.

Se dice que la Hermandad de los maestros transhimaláyicos posee vastas bibliotecas subterráneas y bodegas en las cuales preservan no solamente los registros históricos y trabajos literarios de civilizaciones antiguas, sino que también guardan ejemplos de sus invenciones, manualidades y los esqueletos de sus habitantes, incluyendo a los gigantes de la Atlántida (13).

Y también se afirma que dichos registros serán presentados en el momento apropiado, presumiblemente en una época donde la mentalidad esté más abierta y receptiva.




Referencias


La Atlántida y la antigüedad americana

  1. Ver "Sunken continents versus continental drift" (http://davidpratt.info) y "Los Siete Continentes explicados por la Teosofía", esoterismo-guia.blogspot.com.
  2. http://jan.ucc.nau.edu/~rcb7/90moll.jpg.


Origen del Atlántico

  1. V.V. Beloussov, "Endogenic regimes and the evolution of the tectonosphere", en S. Chatterjee y N. Hotton III (editores) New Concepts in Global Tectonics, Lubbock, TX: Texas Tech University Press, págs. 411-20; N.I. Pavlenkova, "Endogenous regimes and plate tectonics in northern Eurasia", Physics and Chemistry of the Earth, vol. 23, 1998, págs. 799-810.
  2. B.I. Vasiliev & T. Yano, "Ancient and continental rocks discovered in the ocean floors", New Concepts in Global Tectonics Newsletter, nro. 43, 2007, págs. 3-17.
  3. J.W. Gregory, "The geological history of the Atlantic Ocean", Quarterly Journal of Geological Society, vol. 85, 1929, págs. 68-122; Hermann von Ihering, Die Geschichte des Atlantischen Ozeans, Jena: Verlag von Gustav Fischer, 1927.
  4. "The geological history of the Atlantic Ocean", pág. 116.
  5. Blavatsky, La Doctrina Secreta, 2:791.


Migraciones

  1. The Dialogues of G. de Purucker, 2:90-1.
  2. La Doctrina Secreta, 2:606 nota al pie.
  3. Ibid., 2:406-7.
  4. De Purucker, Studies in Occult Philosophy, págs. 16-25.
  5. La Doctrina Secreta, 2:739-40.
  6. Ibid., 2:740 nota al pie, 748; Forbidden Archeology, págs. 54-70, 227-42.
  7. La Doctrina Secreta, 2:746, 750; Studies in Occult Philosophy, pp. 540-1; "The Great Pyramid", http://davidpratt.info (traducción al español en esoterismo-guia.blogspot.com).
  8. Studies in Occult Philosophy, pág. 443.


Esqueletos humanos y artefactos

  1. Cremo y Thompson, Forbidden Archeology; versión abreviada: The Hidden History of the Human Race. Ver también La Doctrina Secreta, 2:10, 675, 678, 723, 740 nota al pie, 746, 748, 751.
  2. Ver "Human origins: the ape-ancestry myth", http://davidpratt.info.
  3. Forbidden Archeology, págs. 413-19; The Hidden History of the Human Race, págs. 132-3.
  4. Forbidden Archeology, págs. 291-307, 435-8; The Hidden History of the Human Race, págs. 75-6, 141-2.
  5. Forbidden Archeology, págs. 313-34, 438-9; The Hidden History of the Human Race, págs. 77-84, 142-3.
  6. Forbidden Archeology, págs. 802-5; The Hidden History of the Human Race, págs. 110-13; Michael A. Cremo, The Forbidden Archeologist, Badger, CA: Torchlight Publishing, 2010, págs. 175-9; Robert E. Gentet y Edward C. Lain, "The Nampa image – an ancient artifact?", www.creationhistory.com.
  7. Forbidden Archeology, págs. 368-93; The Hidden History of the Human Race, págs. 94-101.
  8. Forbidden Archeology, págs. 439-52; The Hidden History of the Human Race, págs. 143-9; G. de Purucker, The Esoteric Tradition, TUP, 2a edición, 1973, pág. 398.
  9. Rex Dalton, "Footprint claims get stamped on", 30 noviembre 2005, nature.com; Austin Whittall, "Toluquilla footprint; is it erectus?", 4 enero 2011, patagoniamonsters.blogspot.com; The Forbidden Archeologist, pág. 135-9.
  10. The Forbidden Archeologist, págs. 225-9.


Gigantes

  1. La Doctrina Secreta, 2:276-80, 293, 336-40, 753-6; H.P. Blavatsky Collected Writings, 13:111-13; "Human origins: the ape-ancestry myth", sección 4, y "Secret cycles", sección 2, http://davidpratt.info.
  2. La Doctrina Secreta, 2:276 nota al pie, 337-8, 341.
  3. Ross Hamilton, "Holocaust of the giants: the great Smithsonian cover-up", 2001, www.xpeditionsmagazine.com; H.P. Blavatsky, Isis Sin Velo, TUP, 1972 (1877), 1:303-5; La Doctrina Secreta , 2:293; William R. Corliss (compilación), Biological Anomalies: Humans III, Glen Arm, MD: Sourcebook Project, 1994, págs. 44-5.
  4. Tédd St. Rain, Mystery of Ancient America: Book 1. Enigmatic mysteries and anomalous artifacts of North America: a connection to the ancient past, Long Beach, CA: Lost Arts Media, 2003, pág. 10; "Ooparts & ancient high technology", www.s8int.com/giants6.html.
  5. David Hatcher Childress, Lost Cities & Ancient Mysteries of South America, Stelle, IL: Adventures Unlimited Press, 1986, pág. 199.
  6. Frank Edwards, Stranger than Science, New York: Lyle Stuart, 1959, págs. 113-14.
  7. "Historical North American giants", www.bibleufo.com/humanphenom7.htm.
  8. David Hatcher Childress, Lost Cities of North & Central America, Stelle, IL: Adventures Unlimited Press, 1992, págs. 496-7; Mystery of Ancient America, págs. 14-15.
  9. "Giant human remains", www.stangrist.com/giants.htm.
  10. Harold T. Wilkins, Secret Cities of Old South America, Kempton, IL: Adventures Unlimited, 1998 (1952), págs. 44-7; Harold T. Wilkins, Mysteries of Ancient South America, Kempton, IL: Adventures Unlimited Press, 2005 (1947), pág. 192; "The return of the giants", Theosophy, vol. 32, nro. 11, septiembre 1944, www.wisdomworld.org.
  11. Lost Cities of North & Central America, págs. 223-4.
  12. Forbidden Archeology, págs. 795-814.
  13. G. de Purucker, Esoteric Teachings, San Diego, CA: Point Loma Publications, 1987, 2:113-14; La Doctrina Secreta, 1:xxiii, xxxiv, 2:530; Cartas Mahatma a A.P. Sinnett, 2a edición, pág. 2 / edición cronológica, pág. 3. Ver también "The mahatmas", http://davidpratt.info.




KARMA: CAUSA Y EFECTO por David Pratt



(Observación: este artículo fue elaborado por el investigador David Pratt, quien se dio a la tarea de hacer una síntesis de lo qué es el Karma, recopilando para ello las explicaciones que él consideró más relevantes y que fueron hechas por varios instructores teosóficos. Y le agradezco mucho a Carlos por haberlo traducido y cuya versión original en inglés la puede leer aquí.)


« La palabra Karma proviene de la palabra sanscrita “karman”, la cual a su vez deriva del termino raíz “kri” que significa “hacer” o “realizar”.  Por lo tanto karma significa literalmente “haciendo” o “creando” y se refiere a un estado de acción.

Pero en un sentido más filosófico karma tiene un significado más profundo, el cual tiene que ver con lo que en español entenderíamos más acertadamente como “Consecuencia”.

Y la idea que hay detrás de esto es que cuando una entidad actúa, ella actúa generando un gasto de energía, y este gasto de energía que irradia el ser (dependiendo de su naturaleza e impacto que provoca sobre su medioambiente) trae posteriormente una reacción o rebote de esa acción.

Por consiguiente, la naturaleza reacciona con el impacto de la acción, y la combinación de estos dos (de la energía actuando sobre la naturaleza y de la naturaleza reaccionando con el impacto de esa energía) es lo que llamamos karma
. . .
Karma es por lo tanto la esencia de una cadena de causas extendiéndose desde el pasado para luego destinarse al futuro.
. . .
Pero no por eso karma debe de ser considerado como “fatalismo”, ni tampoco debe de ser considerado como “suerte”. Porque en esencia karma es simplemente el aprendizaje de la responsabilidad del libre albedrio, debido a que la entidad que hace una acción (ya sea espiritual, mental, psicológica, física u otra) es responsable de las consecuencias y efectos que surgen de esa acción y las cuales tarde o temprano regresan a su creador.

Y como todo está entrelazado, interconectado y unido con todo lo demás, otras entidades se encuentran afectadas necesariamente (en mayor o menor medida) por las causas o movimientos iniciados por una entidad individual.
. . .
Algunos ejemplos de esto son:

-      el karma familiar el cual afecta a los diferentes miembros de una familia,
-      el karma nacional que es la serie de consecuencias pertenecientes al país en donde se vive,
-      y también está el karma perteneciente a la raza de la cual uno es parte,
-      etc.

Sin embargo karma no puede ser visto ni como un castigo ni como una recompensa en el sentido ordinario de éstos términos. Porque es una acción infaliblemente justa por ser parte de las propias operaciones de la naturaleza, ya que toda acción kármica es trazada desde el corazón cósmico de la armonía la cual es el mismo concepto que la del espíritu consciente.

Por consiguiente la doctrina del karma es extremadamente consoladora y confortante para las mentes humanas porque indica que un hombre puede forjar su propio destino (y por ende indudablemente debe hacerlo).

El hombre puede formar o deformar su destino y cambiarlo tantas veces como él lo desee. Y actuando con las grandes y fundamentales leyes de la naturaleza, el hombre se coloca así mismo en sintonía o armonía con ello y por lo tanto él se convierte en un compañero de trabajo de la naturaleza del mismo modo que lo hacen los dioses. »
(Gottfried de Purucker, Glosario de Ocultismo, p.82-3)



« [Karma es] la suprema ley del universo, la fuente, origen e inicio de todas las otras leyes del universo que existen en la naturaleza. Karma es la infalible ley la cual añade el efecto a la causa en los planos físico, mental y espiritual del ser. Y es que ninguna causa permanece sin su respectivo efecto, desde lo más pequeño hasta lo más grande, desde un pequeño movimiento de tu propia mano, hasta la alteración más grande que se produzca a nivel cósmico.

Karma es por lo tanto esa ley invisible y desconocida, la cual ajusta sabia, inteligente y equitativamente cada efecto a su propia causa, denotando el propio resultado desde su propio inicio.
. . .
Y pese a que no sabemos con detalle cómo funciona karma, en cambio sí sabemos cómo trabaja y por consiguiente podemos definir y describir su modo de operación y de acción con exactitud.

Nosotros solo no conocemos su principal causa, exactamente como los filósofos modernos universales expresan: “la principal causa de todo es desconocida”.
. . .
Nosotros describimos karma como esa ley de reajuste, la cual siempre tiende a restaurar el equilibrio en lo desequilibrado, en lo físico, y la quebrantada armonía en el mudo moral.
. . .
Nuestras vidas actuales y sus circunstancias son el resultado directo de nuestros propios pasos y pensamientos en vidas pasadas. Pero nosotros, quienes no somos adeptos o videntes, no podemos conocer nada acerca de los detalles de karma.
. . .
La creencia en el karma es la mayor razón para la reconciliación con uno mismo en esta vida, y también es el mayor incentivo hacia un nuevo mejor renacimiento. »
(Blavatsky, La Clave de la Teosofía, p.201, 205, 216)



« El único decreto y orden del Karma (un decreto que es eterno e inmutable) es la Armonía absoluta en el mundo de la materia como en el mundo espiritual. No es por lo tanto karma el que recompensa o castiga, sino que somos nosotros mismos quienes nos premiamos o castigamos según actuemos, a través y junto con la naturaleza respetando las leyes de las que depende esa armonía, o bien sea quebrando dicha armonía.

Los caminos del karma no serían inescrutables si los hombres trabajaran en unión y armonía, en lugar de desunión y lucha. Pero debido a nuestra ignorancia de esas vías, una porción de la humanidad llama a los caminos del karma: “la Providencia” misteriosa e intrincada, mientras que una segunda porción de la humanidad ve en ellos la acción del “Fatalismo” ciego, y una tercera porción lo llama simplemente “Suerte” sin dioses ni demonios para guiarlos. Y todas estas ideas erróneas seguramente desaparecerían si atribuyéramos todo esto a su causa correcta.

Porque con el conocimiento correcto, o al menos con una convicción segura de que nuestros vecinos no trabajarán más para hacernos daño de lo que pensaríamos en dañarlos, dos tercios del mal del mundo se desvanecerían en el aire.

Si un hombre no hiciera daño a su hermano, Karma-Némesis no tendría ni motivo para trabajar ni armas para actuar. Ya que no hay un accidente en nuestras vidas, ni un día deformado, ni una desgracia, que no pueda remontarse a nuestras propias acciones en esta o en otra vida.

(En esto no estoy de acuerdo con Blavatsky porque el mal uso del libre albedrío puede también dañar a gente inocente y en esos casos el Maestro Kuthumi explica que karma no solamente va a regresar el daño al responsable sino que también va a recompensar a la victima inocente.)

Si uno rompe las leyes de la Armonía, uno debe estar preparado para caer en el caos que uno mismo ha producido. Por lo tanto, el hombre es él mismo su propio salvador así como su propio destructor y no necesita acusar al Cielo, o a los dioses, los destinos y la Providencia, de la aparente injusticia que reina en medio de la humanidad. »
(Blavatsky, La Doctrina Secreta 1, p.643-4)



« La Ley de Karma está inextricablemente entrelazada con la Reencarnación, y es sólo el conocimiento de los renacimientos constantes de una misma individualidad a lo largo del ciclo vital que nos pueden explicar el misterioso problema del Bien y del Mal y reconciliar al hombre con la terrible y aparente injusticia de la vida.
. . .
La ley del karma no predestina nada ni nadie. Existe desde y en la eternidad, ciertamente, porque es la ETERNIDAD misma. Y como tal, puesto que ningún acto puede ser igual a la eternidad, no se puede decir que actúa, porque es la ACCIÓN misma.

No es la ola que ahoga a un hombre, sino la acción personal del miserable, que va deliberadamente y se coloca bajo la acción impersonal de las leyes que gobiernan el movimiento del Océano.

El karma no crea nada, ni diseña. Es el hombre quien planea y crea causas, y la ley kármica ajusta los efectos. Pero esos ajustes no son un acto, sino una armonía universal, tendiendo siempre a reanudar su posición original, como una rama, que inclinada con demasiada fuerza, rebota con el vigor correspondiente.

Y si sucede que el individuo se disloca el brazo por tratar de doblar la rama de su posición natural, ¿diríamos que es la rama la que le lastimó el brazo, o fue su propia estupidez la que lo ha llevado a ese dolor?
. . .
Karma es una ley absoluta y eterna en el mundo de la manifestación porque el karma es uno con lo Incognoscible, y más precisamente es un aspecto en sus efectos en el mundo fenoménico. »
(Blavatsky, La Doctrina Secreta 2, p.303-6)



« Los que creen en el karma tienen que creer en el destino, el cual desde el nacimiento hasta la muerte, cada hombre se está tejiendo hilo por hilo alrededor de sí mismo como una araña hace su telaraña.

Y este destino es guiado ya sea por la voz celestial del prototipo invisible fuera de nosotros, o por nuestro más íntimo astral o interior (que es demasiado a menudo el genio malvado de la entidad encarnada llamada hombre) y ambos conducen al hombre exterior, pero uno de ellos debe prevalecer.

Y desde el principio de la aflicción invisible la severa e implacable ley de la compensación entra y toma su curso, siguiendo fielmente las fluctuaciones.

Y cuando el último hilo se teje, y el hombre aparentemente se envuelve en la red de su propia obra, entonces se encuentra completamente bajo el imperio de este destino hecho por sí mismo. Entonces se las arregla como la cáscara contra la roca inamovible, o lo lleva como una pluma en un torbellino levantado por sus propias acciones, y esto es - KARMA. »
(Blavatsky, La Doctrina Secreta 1, p.639)



« Incesante en su funcionamiento, el karma se sustenta en planetas, sistemas de planetas, razas, naciones, familias e individuos. Es la doble doctrina de la reencarnación.
. . .
Ninguna mancha o ser en el universo está exenta de la operación del karma, pero todos están bajo su dominio, castigados por el error, pero benéficamente guiados a través de la disciplina, el descanso y la recompensa, hasta las lejanas alturas de la perfección.
. . .
Aplicada a la vida moral del hombre, es la ley de la causalidad ética, la justicia, la recompensa y el castigo. Y es también la principal causa del nacimiento y del renacimiento, pero igualmente es el medio para escapar del ciclo de las reencarnaciones.

Y visto desde otro punto, karma no es más que un efecto que fluye de la causa, la acción y la reacción, resultado exacto de todo pensamiento y acto.
. . .
No es un ser sino una ley, la ley universal de la armonía que restablece sin descanso toda perturbación del equilibrio.
. . .
El karma es una ley benéfica completamente misericordiosa, implacablemente justa, porque la verdadera misericordia no es favor sino justicia imparcial.
. . .
Ningún acto se realiza sin un pensamiento en su raíz, ya sea en el momento de la ejecución o como conducente a ella. Y estos pensamientos están alojados en esa parte del hombre a la que hemos llamado “Manas” (la mente) y permanecen como vínculos sutiles pero poderosos con hilos magnéticos que enredan el sistema solar y por medio de los cuales se sacan varios efectos.
. . .
Karma es de tres clases:

Primero: aquello que no ha empezado a producir ningún efecto en nuestras vidas debido a la operación de otras causas kármicas. Y la persona que tiene un carácter amplio y de gran alcance y mucha fuerza sentirá la operación de una cantidad mayor de karma que una persona más débil.

Segundo: ese karma que ahora estamos haciendo o almacenando por nuestros pensamientos y actos, y que operará en el futuro cuando el cuerpo, la mente y el ambiente apropiados sean absorbidos por el ego encarnado en alguna otra vida, o cuando el karma obstructivo se elimina.
. . .
Tercero: ese karma que ha comenzado a producir resultados. Es el operante ahora en esta vida sobre nosotros por causas establecidas en vidas anteriores en compañía de otros egos. Y está en funcionamiento porque, adaptándose a las existencias de la familia, el cuerpo individual, el cuerpo astral y las tendencias raciales de la encarnación actual, se manifiesta claramente, mientras que el otro karma no pagado espera su turno regular.

Y estas tres clases de karma gobiernan a los hombres, animales, mundos y períodos de evolución.

[Las causas kármicas] operan sobre el hombre en su naturaleza mental e intelectual, en su naturaleza psíquica o de alma, y en su cuerpo y circunstancias. ... Y así como todas estas fases de la ley del karma tienen influencia sobre el hombre individual, así también operan sobre razas, naciones y familias.
. . .
Con la reencarnación, la doctrina del karma explica la miseria y el sufrimiento del mundo, y no queda espacio para acusar a la naturaleza de la injusticia.
. . .
La infelicidad individual en cualquier vida se explica así:
  • Es el castigo por el mal hecho en vidas pasadas (y la felicidad se explica de la misma manera ya que es el resultado de la bondad que manifestaron en vidas anteriores). 
  • O es disciplina asumida por el ego con el propósito de eliminar defectos o adquirir fortaleza y simpatía. ...
Y la base científica para la ética correcta se encuentra en éstas y en ninguna otra doctrina. »
(William Judge, El Océano de la Teosofía, p.100-9)



« Nadie más que un sabio o verdadero vidente puede juzgar el karma de otro. Por lo tanto mientras que cada uno recibe su merecido, las apariencias pueden engañar, y el nacimiento en la pobreza o el ensayo pesado no puede ser castigo para el karma malo, porque los egos encarnan continuamente en alrededores pobres donde experimentan dificultades y pruebas que son para la disciplina del ego y resultan en fuerza, fortaleza y simpatía. »
(William Judge, Ecos del Oriente 1, p.315)



« [Karma] significa acción y en su sentido más amplio es esa gran ley de la naturaleza reconocida por todos como la ley de causa y efecto (y no sólo en el plano físico, sino también en los planos mental y espiritual).
. . .
Todo el color moral del mundo cambiaría si los hombres creyeran en el karma en el ámbito moral tan firmemente como creen en su acción en lo físico.
. . .
El karma es la cosecha de la buena semilla que has sembrado, así como las malas hierbas, y aunque la cosecha (tanto del bien como del mal) puede demorarse mucho en llegar, pueden estar seguros que ese día llegará
. . .
Recordemos que hoy somos la suma de nuestros ayeres. El karma no es más destino que la cosecha de la semilla que hemos sembrado. Aprende a conocer su karma con igualdad de puntos de vista. Aprende de ella las lecciones que enseña y que tanto iluminan como bendicen.
. . .
El yo divino interior puede ejercer diariamente y a cada hora un poder inherente y directo para modificar los resultados del pasado. Podemos elevarnos sobre nuestro pasado, haciendo incluso a nuestros vicios, cuando se colocan bajo nuestros pies, piedras escalonadas a cosas más altas.
. . .
Aquellos que buscan excusarse de ayudar a los necesitados diciendo: "interferiría con su karma" no están viviendo correctamente. No pueden darse cuenta de la verdad de la Hermandad Universal; No pueden creer realmente que todos son parte de un gran todo y que un miembro del cuerpo no puede sufrir sin que los demás miembros también sufran.
. . .
Aunque los errores y las fechorías traen sufrimiento, eso no significa que todo el sufrimiento es causado por el pecado y el error. ... Por ejemplo, los ayudantes de la humanidad sufren "al retener con fuertes manos el pesado Karma del mundo". Pero en ese sufrimiento hay también un gozo triunfante por ayudar a los débiles y necesitados. Porque ayudar y compartir es de hecho la ley básica del universo.
. . .
La religión que solo corresponderá adecuadamente a nuestra naturaleza religiosa innata será un sistema universal de fraternidad humana basado en el conocimiento de que somos esencialmente divinos.  Un sistema que calentará nuestros corazones con el conocimiento de que no hay nada fuera de nosotros que nos pueda salvar o maldecir, y que somos nosotros mismos los únicos que debemos y podemos trabajar nuestra propia salvación. »
(Katherine Tingley, La Sabiduría del Corazón, p.82-4, 79)



« La doctrina del karma no es sino otra forma de expresar las múltiples y diversas actividades de la existencia de la Vida Universal (porque la acción del karma es universal). Tampoco podemos llamar karma consciente o inconsciente. No es ni bueno ni malo, nunca tuvo un principio, nunca tendrá un fin. Su acción en un sentido es puramente automática, pues se encuentra reducida a los principios finales, y no es sino el funcionamiento indirecto de la conciencia en el núcleo del núcleo de cada ser.
. . .
El karma se ha llamado a veces la “ley de la causalidad ética”, y en un aspecto puede de hecho ser así llamado. Pero tal frase trata sólo de una parte de las operaciones de la naturaleza y omite la mención del dominio universal o barrido de la actividad kármica.

El karma “gobierna” al llamado mundo “inanimado” tanto como lo hacen los corazones y las mentes de los hombres, y por supuesto cuando decimos “reglas” empleamos una fraseología popular.

Estrictamente, el karma no gobierna o dirige más que la acción automática del océano, el flujo y el reflujo de las mareas, pues el karma no es un poder originario exterior a la entidad o cosa que actúa. En lo que concierne a los individuos, es la conciencia interior de la entidad que actúa que origina y pone en movimiento la operación del karma.
. . .
La naturaleza es armónica en todas partes. Su corazón es la armonía misma, y una acción de una entidad en las huestes de seres animados que hacen la naturaleza, está sujeta a la reacción del peso circundante del universo sobre ella, moviéndose para restaurar el equilibrio perturbado por tal acción.

Y esta combinación de la acción de una conciencia originadora y una reacción sobre ella es karma. ... Por lo que no hay nada de fatalista en la doctrina del karma debido a que es acción que se origina en el libre albedrío y la conciencia de alguna entidad que induce la reacción de la naturaleza. »
(Purucker, H.P. Blavatsky: El Misterio, p.194-6)



« Todo es un agente del karma. Pero no piense que el karma sea una ley o entidad abstracta fuera de nosotros. Karma es lo que sea. ... Los elementales lo causan. Los seres humanos lo causan. Los dioses lo causan. Es el ajuste entre la acción y la reacción. Acción originada por y en alguna entidad, la reacción que permanece en las vidas circundantes que reaccionan contra el acto. Eso es todo lo que es. No existe tal cosa como el karma existente fuera de las entidades.
. . .
No hay “leyes de la naturaleza” aparte de las entidades que actúan. Es la entidad que actúa que produce u origina karma. El karma por lo tanto es la entidad misma en el último análisis. »
(Diálogos de G. de Purucker 3, p.46-7)



« Karma no es una ley hecha por algo o alguien. ... Es el hábito de la naturaleza universal y eterna, un hábito inveterado y primordial que funciona como un acto si es necesario y el cual es seguido por un resultado ineluctable, una reacción de la naturaleza en la que vivimos. »
(Purucker, Fundamentos de la Filosofía Esotérica, p.537, 158, y véase también p.172-3)



« Nosotros mismos somos nuestro propio karma. Y esto es precisamente lo que el Señor Buda quiso decir cuando dijo que no hay tal cosa como un alma personal o individualizada que sea eterna. Es el karma del hombre el que vive, el hombre mismo, la continuación de la cadena de causalidad que cualquier ser humano es. ... El hombre es su propio creador, su propio redentor. »
(Diálogos de G. de Purucker 1, p.402)



« Hay karma de muchas clases: mental, físico, emocional, vital, astral, físico. Y también hay karma individual o personal, así como karma colectivo. Tenemos que participar del karma del mundo, de nuestra raza, de nuestra familia, de nuestro sistema solar y de nuestro universo, porque nos hemos puesto donde estamos (nadie más lo ha hecho más que nosotros).
. . .
Cuando el hombre ha llegado a la casi-divinidad porque se ha unido a la naturaleza divino-espiritual de su propia jerarquía, ya no está bajo el dominio del campo general de la acción kármica en esa jerarquía. Sino que se ha convertido en maestro de su vida porque es un agente de sus más íntimos impulsos y mandatos. Así es que un hombre puede elevarse por encima de la esfera kármica en la que se encuentra, mientras permanece dentro del karma jerárquico del Ser cósmico. »
(Purucker, La Fuente Origen del Ocultismo, p.413-4)



« Todo es fruto de una causa precedente, y esta causa precedente no puede tocar a ningún individuo a menos que ese individuo sea el productor de esa causa, originalmente o íntimamente relacionada con la producción de esa causa.
. . .
El Karma gobierna todas las cosas con justicia infinita, porque es el establecimiento de la ley de la armonía, y nosotros con nuestro débil entendimiento humano no siempre podemos ver fácilmente cómo el karma lo hace.

Por ejemplo, cuando una cosa está pasada y hecha digamos hace diez millones de años, la armonía puede ser restablecida diez millones de años más tarde. Pero debemos recordar que nuestras concepciones del tiempo son pertinentes a la esfera del tiempo en que vivimos.

(Aquí me da la impresión que Purucker exagera con el plazo que él da para que el equilibrio kármico se restablezca. Sin embargo el Maestro Pastor explicó que seguido el karma negativo se paga en las siguientes vidas porque los ángeles del karma se esperan a que los humanos hayan evolucionado lo suficientemente para que el regreso del karma no solamente sea punitivo sino sobretodo pedagójico.)
. . .
Hay una justicia tan absoluta en este universo que un acto no puede ser cometido, un pensamiento pensado, o una emoción experimentada, sin sus debidas y ordenadas consecuencias.
. . .
Cuando vemos que algo sucede y no lo podemos entender, nosotros decimos que es un accidente, pero eso es simplemente expresar nuestra ignorancia de lo que sucedió en el pasado. Sin embargo no nos podría haber sucedido ese evento, si no hubiéramos efectuado ese otro hecho en el pasado (ya sea en esta vida o en alguna otra vida) creando así las causas que produjeron la fructificación de ese evento presente.
. . .
O es esto, o vivimos en un mundo loco sin ley ni orden, y donde el azar y la casualidad y los accidentes pueden suceder. »
(Purucker, Estudios de Filosofía Oculta, p.296-7)

(Aquí no estoy de acuerdo con Purucker porque el propio Maestro Kuthumi explica que también los accidentes suceden y que han una parte de azar en los acontecimientos. Sin embargo también es cierto que el azar y los accidentes tienen un porcentaje mucho menor en el destino de los humanos de lo que la gente piensa.)



« Karma significa: lo que siembras cosechas. No otra cosa. … Somos el resultado de nuestro pasado. ... No puedes borrar un día o un año o un mes de ese pasado. Y lo que hacemos en nuestra vida presente determinará el estado de conciencia que tendremos después de la muerte y lo que seremos en nuestra próxima vida y vidas sucesivas. ... Por lo tanto todo está presente en ti en tu presente. »
(Purucker, Estudios de Filosofía Oculta, p.350)



« Cuando un pensamiento ha sido proyectado de la mente, es imposible retirar la energía con la cual lo hemos cargado; Pues entonces ya es un ser elemental, comenzando su viaje ascendente. Sin embargo si los pensamientos "neutralizadores" de un carácter opuesto son inmediatamente enviados y los dos se fusionan y los efectos de los malvados se hacen “inofensivos”.
. . .
Por lo tanto generando un pensamiento noble o haciendo una buena acción, después de haber tenido un impulso negativo, aunque no podemos deshacer el mal pensamiento o la acción que tuvimos. En cambio sí podemos hacer menos dañino el mal que nuestro pensamiento o acto negativo provocó. »
(Purucker, La Fuente Origen del Ocultismo, p.35-6)



« Tanto la salud como la enfermedad son kármicamente las consecuencias de los caracteres y tendencias que nosotros mismos hemos impresionado sobre los átomos de vida que componen las diversas envolturas en las que los egos humanos nos vestimos durante la vida terrenal: impresionados por nuestros pensamientos, sentimientos, deseos y hábitos.
. . .
La enfermedad por lo tanto es la elaboración del karma porque todo lo que llega a un hombre es la consecuencia, el florecimiento, de semillas sembradas en el pasado.
. . .
Es esa forma de egoísmo llamada “pasión” la causa fructífera de la enfermedad (y esto sin importar que ese egoísmo sea producido de manera consciente o inconsciente).

La pasión violenta no conquistada, como el odio, la ira, la lujuria, etc. Cualquier pasión, mental o física, Sacude la constitución inferior del hombre. ... Y la enfermedad debe entenderse como un proceso de purificación porque al final será una purificación.
. . .
En realidad, las enfermedades son advertencias para reformar nuestros pensamientos y vivir de acuerdo con las leyes de la naturaleza. »
(Purucker, La Fuente origen del Ocultismo, p.403-6)

(Aquí estoy parcialmente de acuerdo con Purucker porque si bien es cierto que en gran medida las enfermedades que tenemos son causadas por los desequilibrios que nosotros mismos nos creamos, también es cierto qua hay un pequeño porcentaje de enfermedades que se deben por otras causas.)



« Amargos son siempre los frutos de la retribución, porque no hay escapatoria de las consecuencias de un acto ya efectuado, de un pensamiento ya pensado, o de una emoción ya liberada.

Porque exactamente lo que sembráis, vosotros cosecharéis hasta que a través de amargas experiencias se aprenda la lección fundamental de la vida, que es el acercamiento del yo a una armonía cada vez mayor con el Universo. »
(Purucker, La Tradición Esotérica, p.357)



« No permitas que el fruto del buen karma sea tu motivo. Para tu karma, bueno o malo, siendo uno y la propiedad común de toda la humanidad, nada bueno o malo puede sucederte que no sea compartido por muchos otros.  Y de ahí que tu motivo, siendo egoísta, sólo pueda generar un doble efecto, bueno y malo, y anulará tu buena acción, o la convertirá en beneficio de otro humano.
. . .
No hay felicidad para quien siempre está pensando en sí mismo y olvidándose de todos los demás.

El universo gime bajo el peso de tal acción (karma), y nada menos que el karma sacrificado lo libera … (o como los dioses cuando encarnados lo hacen).

Sientan ustedes mismos los vehículos de toda la humanidad, la humanidad como parte de ustedes mismos, y actúen en consecuencia. »
(Escritos Coleccionados de Blavatsky 11, p.168-9, citación de los maestros)



« Tu nueva vida será el resultado exacto de tus obras en tu vida anterior. Nadie puede escapar del castigo de sus pecados, como tampoco puede escapar de la recompensa de sus virtudes. Y eso es la ley del karma. Debes seguir renaciendo hasta llegar al Nirvana. »
(Escritos Coleccionados de Blavatsky 8, p.403)



« Nuestra filosofía tiene una doctrina del castigo tan severa como la del más rígido calvinista, sólo que mucho más filosófica y consistente con la justicia absoluta, ya que ningún acto (ni siquiera un pensamiento negativo) quedará impune. Y este último más severamente incluso que el primero, debido a que un pensamiento es mucho más potencial en la creación de resultados malos que incluso un hecho.

Creemos en una ley infalible de retribución, llamada Karma, que se afirma en una concatenación natural de causas y sus resultados inevitables. ... Y también creemos que Karma es una justicia estricta e imparcial.

Nuestra idea de la Deidad Universal (representada por el karma) es que es un poder que no puede fallar, y por lo tanto no puede tener ni ira ni misericordia, sólo la equidad absoluta, que deja cada causa, grande o pequeña, en efectos inevitables.
. . .
Un hombre que, creyendo en el karma y a pesar de ello se venga y se niega a perdonar toda herida (haciendo así el mal) es un criminal y sólo se lastima a sí mismo.

Y como el karma está seguro de castigar a aquel que hizo el daño primero, ese hombre que tratando de infligir un castigo adicional a su enemigo, él que en lugar de dejar ese castigo a la gran Ley le agrega su propio acto, sólo engendra una causa para el futuro, la cual será una recompensa para su propio enemigo y un castigo futuro para sí mismo. »
(Blavatsky, La Clave de la Teosofía, p.140, 199-200)



« Compare nuestras visiones teosóficas sobre el karma, la ley de la retribución, y diga si no son más filosóficas y justas que el dogma cruel y tonto que hace de “Dios” un demonio insensato. La afirmación injusta que sólo los "elegidos" serán salvos, y los demás condenados a la perdición eterna.
. . .
La doctrina de la expiación es un dogma peligroso que le hace creer a la gente que no importa cuán enormes sean sus crímenes contra las leyes de Dios y del hombre, sólo se tiene que aceptar el sacrificio de Jesús por la Salvación de la humanidad y su sangre los lavará de toda mancha.
. . .
¡Vean cómo está el equilibrio de la justicia cristiana!

Los asesinos matan a sus víctimas y en la mayoría de los casos, sin ni siquiera darles tiempo para invocar a Jesús. Y estos tal vez murieron pecadores, y de acuerdo con la lógica teológica, están condenados. Pero en cambio el asesino es encarcelado y al pronunciar las palabras “encantadas” de conversión, ya se vuelve un hijo redimido de Jesús!!!
. . .
Si seguimos el razonamiento de la Iglesia Católica, casi podríamos decir de manera absurda que ese hombre hizo bien en asesinar por así obtuvo la felicidad eterna. »
(Blavatsky, La Clave de la Teosofía, p.215, 223, 225-6)



« Si podemos hacer el bien a nuestros semejantes, ese es su buen karma y el nuestro también. En cambio si tenemos la oportunidad de conceder beneficios a otros y nos rehusamos a hacerlo, entonces ese es nuestro mal karma porque descuidamos la oportunidad de ayudar a otros.

Los Maestros escribieron una vez que no debemos pensar en nuestro karma bueno o malo, sino que debemos hacer nuestro deber en cada mano y en cada oportunidad, sin tener en cuenta lo que pueda beneficiarnos para nosotros.
. . .
Y es porque estamos unidos en una sola bobina de karma y debemos esforzarnos siempre por buenos actos, buenos pensamientos y altas aspiraciones, para levantar un poco del pesado karma del mundo (y del cual el nuestro es parte).

De hecho, ningún hombre tiene ningún karma suyo propio que no sea compartido por otros y compartimos cada uno en el karma común y cuanto antes lo percibamos y actuemos en consecuencia, mejor será para nosotros y para el mundo. »
(William Judge, Ecos del Oriente 2, p.232)



« La unidad indisoluble de la raza exige que nosotros debamos considerar los problemas de cada hombre como parte de nosotros mismos, porque siempre hemos sido unidades en la humanidad y colaborando en mayor o menor medida a crear las condiciones que causan el sufrimiento. »
(William Judge, Ecos del Oriente 2, p.294)



« Karma no debe ser mal interpretado que debemos permanecer siempre pasivos o sin compasión cuando otros sufren o están en peligro, en la súplica totalmente falaz que:

"Oh, es solamente su karma..."

Karma expondrá cada átomo de retribución por la actitud pasiva de aquel que permanece ocioso cuando otro necesita ayuda. »
(Purucker, La Fuente Origen del Ocultismo, p.420)



« No hay momento en que un ser humano no sea un agente de karma, porque en cada acto y pensamiento estamos llevando a cabo karma, ya sea haciendo karma nuevo, o experimentado karma antiguo, o recibiendo los efectos del karma de otras personas.
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Y si asumes administrar el castigo considerándote un agente kármico, es más que posible que simplemente estés satisfaciendo algún viejo enojo o malestar ... Por lo tanto, es más caritativo, más sabio, más amable y más teosófico seguir las palabras de Jesús, Buda, y las huestes de otros Maestros que nos remiten a perdonar a nuestro hermano “setenta veces en siete ocasiones”.

Lo que nos dice que la caridad cubre una multitud de pecados y que nos advierte contra la auto-justicia que podría inducirnos a presumir que hemos sido levantados desde la fundación del mundo para corregir los abusos en las acciones de otros hombres en lugar de atender a nuestro propio deber. »
(William Judge, Ecos del Oriente 2, p.310-11)



« No hay suerte ni fortuidad en el universo, y si algo nos pudiera suceder a nosotros mismos de que no estábamos de alguna manera, cerca o lejos, preocupados o que no nos originamos, entonces habría una injusticia grave, una crueldad fortuita, y terreno para la desesperación.

Hacemos nuestras vidas grandes o malas, por lo que pensamos, sentimos, deseamos y por lo tanto hacemos. Sólo el hombre físico con su alma humana sufre una retribución karmica "inmerecida" por lo que el ego reencarnante hizo en otras vidas. Pero para este sufrimiento "inmerecido", la naturaleza ha proporcionado una amplia recompensa en los interludios devachánicos especiales entre vidas. »
(Purucker, La Tradición Esotérica, p.246, véase 265-78)



« Es imposible que cualquier persona sufra o disfrute de cualquier cosa excepto por medio del karma, y si estamos en familias, naciones o razas, y por lo tanto sufrimos y disfrutamos por causas generales, todavía es debido a nuestro propio karma que nos lleva a ese lugar.

En sucesivas encarnaciones somos recompensados ​​o castigados según el mérito o demérito de las vidas precedentes, y dondequiera que se declare en los libros teóricos que la gente es "recompensada por el sufrimiento inmerecido" siempre se refiere al hecho de que una persona no lo hace a sí misma percibir cualquier conexión entre el sufrimiento o la recompensa y su propio acto.

Consecuentemente en el Devachan, él se hace por sí mismo lo que considera una recompensa completa por cualquier supuesto sufrimiento inmerecido, pero en su vida sobre la Tierra recibe sólo aquello que merece, ya sea felicidad o lo contrario. »
(William Judge, Ecos del Oriente 2, p.316)



« Si [una persona] estuviera plenamente iluminada, por supuesto vería que todo lo que le ha sucedido es justo, y no existiría ningún sufrimiento inmerecido en ese caso. »
(William Judge, Ecos del Oriente 2, p.320)



« Si es injusto ser castigado por hechos que no recordamos, entonces también es injusto ser recompensado por otros actos que han sido olvidados. »
(William Judge, El Océano de la Teosofía, p.84-5)



« En realidad no hay karma inmerecido, pero hay sufrimiento inmerecido en varias partes de nuestra constitución. Y para ilustrarlo: consideremos el libre albedrío.

Supongamos que yo entamo un nuevo camino en la vida porque recibo una inspiración y por consiguiente cambio todo mi curso de conducta.

¿Puedo hacer esto sin recibir reacciones?

Por supuesto no, debido a que muchos de esos efectos no son planeados deliberadamente por mí, y en este sentido el cuerpo recibe un sufrimiento inmerecido. E incluso la mente puede recibir sufrimiento que ella, como el vehículo de la mente, no merece. Y visto de esta manera siempre estamos recibiendo un sufrimiento inmerecido. Pero de todo lo que aprendemos, eso nos hacemos más fuertes y evolucionamos más rápidamente.
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No hay tal cosa como karma inmerecido si queremos decir incausado en algún momento en el pasado por el individuo a quien se le produce. ... Sin embargo, hay una aparente injusticia en el sufrimiento que sin duda experimenta cada personalidad, en el sentido de que debe enfrentarse a los resultados de las malas acciones de su yo predecesor que no hizo su yo actual.
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Incluso el sufrimiento de los animales, ya sea debido a la crueldad o negligencia humana, o a otras causas tales como ser atacado por otros animales, es karma.
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Su karma es en gran medida aparentemente injusto porque no han ganado, moralmente hablando, el sufrimiento que soportan. ... Pero las bestias no están totalmente libres de la responsabilidad kármica, pues toda mónada psico-astral -el centro en torno al cual se construye el cuerpo-bestia- es el reflejo de una mónada espiritual que sale de eternidades pasadas de manvantaras en las que esa mónada espiritual se hizo karma no agotado cuando esos manvantaras terminaron.

Y por consiguiente, estas mónadas han entrado en el presente manvantara con estas distantes manchas kármicas impresas en el tejido mismo de su ser.  Y la misma observación se aplica a la planta ya los reinos minerales.
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Los sufrimientos inmerecidos de los animales se pueden atribuir a dos causas:

-      en primer lugar, las acciones realizadas por ellos en esta o en alguna vida anterior,
-      y segundo, las cosas que hicieron en un anterior manvantara solar.

Pues incluso los animales han sido entidades autoconscientes en un antiguo manvantara, que debía ser menos evolucionado que éste. »
(Purucker, La Fuente Origen del Ocultismo, p.416-9)

(Aquí no estoy de acuerdo con Purucker y concuerdo más con el Maestro Pastor quien dice que los animales generan muy poco karma porque ellos son guiados por lo que les dicta la naturaleza y no por una conciencia capaz de distinguir entre lo que es correcto y lo que es incorrecto, como es el caso en los humanos.)



« Cuando [un ego] está listo para reencarnar, se dibuja psicomagnéticamente, instintivamente si se quiere, a la familia, al útero, más simpático a su ritmo vibratorio.
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Por consiguiente no son los padres quienes dan los rasgos al niño, sino es el niño el portador de estos rasgos dentro de sí mismo, y que es atraído por la simpatía de las tasas de vibración a los padres que le darán un cuerpo mejor equipado para expresar el carácter que ya posee en potencia.

(Yo considero que los padres también influyen pero en mucho menor medida de lo que se piensa usualmente.)
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¿Cómo es que los hijos nacidos de los mismos padres a veces difieren no sólo en pequeño grado, sino incluso en grados muy notable?
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A veces sucede (y esto es una paradoja) que antipatías fuertes realmente se atraen entre sí.
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Cuando un hombre muere, lleva consigo a los mundos invisibles la esencia de ese carácter que había estado construyendo para sí en la vida que acaba de terminar y en otras vidas antes de eso. Y estos atributos son llamados sus skandhas.
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Y la entidad reencarnadora los atrae de nuevo a ella a medida que desciende de nuevo a través de los portales del nacimiento, y a medida que el niño crece gradualmente se manifiestan como su personalidad.
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En el último análisis vemos que el hombre hereda de sí mismo. La herencia es el carácter y el carácter es la herencia. E incluso en el caso de la herencia puramente física, se puede decir que el hombre hace su propio cuerpo, los padres simplemente proveen el taller y en cierta medida los materiales con los que se construye.

Por consiguiente, la entidad encarnadora es el poder directivo detrás de las escenas, mientras que el medio ambiente es simplemente el campo magnético que hemos elegido en el que mejor podemos resolver los aspectos de carácter que son los "dominantes" para esa encarnación particular.
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El hombre tiene libre albedrío. ... Él está construyendo ahora cuál será su personaje en su próxima encarnación. ... Él es así su propia herencia, su propio carácter y su propio karma. »
(Purucker, El Hombre en Evolución, p.227-30)



« Todo ser humano tiene más que una mera herencia física, ya que también tiene una herencia astral, psíquica, intelectual, espiritual y en verdad, divina. Siendo hijo de sí mismo y siendo en la actualidad el padre de lo que será en el futuro, su herencia es simplemente la resultante de la cadena de causación que fluye de lo que él era antes en cualquier plano. »
(Purucker, La Fuente Origen del Ocultismo, p.395)



« Hay un órgano en el cerebro a través del cual actúan las energías elementales kármicas instando a un individuo en este o aquel camino de acción y pensamiento y emoción. Esto se ha llamado el "tercer ojo", o el "ojo de Shiva", y físicamente es la glándula pineal (ver la Doctrina Secreta 2:302).
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No somos más que una expresión de nosotros mismos, de nuestro karma en todos los planos, tallamos nuestro propio futuro como tenemos nuestro presente y pasado. Lo hacemos por voluntad, por elección, por discriminación (todos pertenecientes a la parte superior de nosotros que funciona de la mejor manera posible a través de su propio órgano: la glándula pineal).

Y esto, como se ha dicho, está tan indisolublemente conectado con el karma como lo está con cada uno de nosotros, registrando pasos sucesivos en la elección y la discriminación, o la falta de éstos. »
(Purucker, La Fuente Origen del Ocultismo, p.411-2)



« La palabra lipikas significa los "escribas ". Y místicamente, ellos son los grabadores celestiales, y están íntimamente conectados con el funcionamiento del karma, del cual ellos son los agentes.

Los eres de esta jerarquía divina son los grabadores kármicos o analizadores, que imprimen en nosotros (invisibles) tabletas invisibles de la luz astral ("la gran galería de imágenes de la eternidad"), un registro fiel de todo acto, e incluso pensamiento, del hombre y de hecho De todas las otras cosas y entidades de todo lo que fue, es o será siempre, en el universo fenoménico (ver la Doctrina Secreta 1:104).

Su acción, aunque gobernada estrictamente por la conciencia cósmica, es sin embargo, rígidamente automática porque su trabajo es tan automático como lo es la acción del mismo karma. ... Y es por ello que en cierto sentido tal vez sea mejor llamarlo las energías cósmicas. »
(Purucker, Glosario de Ocultismo p.91, y ver también: La Fuente Origen del Ocultismo, p.216-9)



« [Narada] es el misterioso poder inteligente que guía, impulsa y regula el ímpetu de los ciclos, kalpas y eventos universales. Él es el ajustador visible del karma en una escala general. Él es el inspirador y el líder de los más grandes héroes de este manvantara. »
(Blavatsky, la Doctrina Secreta 2, p.48)



« A veces eclipsa a los hombres del propio temperamento psicológico, espiritual, intelectual e incluso físico y trabaja a través de ellos. Estos son hombres de destino.

Ellos no pueden ser en sí mismos hombres buenos, sino que son usados como instrumentos y herramientas para llevar a cabo ciertas cosas que están en el vientre del tiempo y deben salir.

Y debe haber una guía espiritual para poder ver que la realización de estos acontecimientos tendrá lugar sin el naufragio completo de la humanidad.

Esta es la obra de Narada: un protector de la humanidad y también un vengador.
...
Narada es simplemente el agente del destino kármico que provoca, por ejemplo, la ruptura de viejas condiciones cristalizadas que se están convirtiendo en un opiáceo espiritual para la humanidad, o detener las cosas que amenazan con dañar a la humanidad.
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En otras palabras, Narada es una especie de Shiva, destructor y regenerador, pero sus destrucciones son siempre beneficiosas, y siempre está del lado de la libertad, de la justicia absoluta y del progreso.
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Él es un arcángel del destino, o un Dhyan-Chohan guiando los pasos de la humanidad a través de la tribulación y sufriendo de su propia locura, hacia la libertad, la sabiduría y el amor. »
(Purucker, La Fuente Origen del Ocultismo, p. 690-5)


« Chafe no en el karma, ni en las leyes inmutables de la naturaleza. Pero luchar sólo con lo personal, lo transitorio, lo evanescente y lo perecedero. Ayudar a la naturaleza y trabajar con ella. Y la naturaleza te considerará como uno de sus creadores y hará reverencia.
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Siembra actos bondadosos y cosecharás sus frutos. La inacción en un acto de misericordia se convierte en una acción de un pecado mortal.
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¿Deberías abstenerte de la acción?

No así ganará tu alma su libertad. Para alcanzar el Nirvana uno debe alcanzar el conocimiento de sí mismo, y el auto-conocimiento es de las acciones amorosas del niño.
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Si quisieras cosechar paz y descanso dulces, discípulo, siembra con las semillas de merecer los campos de futuras cosechas.
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Aprendan que ningún esfuerzo, ni el más pequeño, ya sea en la dirección correcta o errónea, puede desaparecer del mundo de las causas. En el humo perdido no queda sin trazos.

"Una palabra dura pronunciada en vidas pasadas, no se destruye, pero siempre vuelve otra vez".

La planta de pimienta no dará a luz rosas, ni la estrella de plata dulce de jazmín a la espina o cardo.

Puedes crear este día tus posibilidades para tu mañana. Y en el “Gran Viaje”, las causas sembradas cada hora llevan cada cosecha de efectos, porque la justicia rígida gobierna al mundo. Con el poderoso barrido de la acción jamás errante, trae a las vidas de los mortales, la progenie kármica de todos nuestros pensamientos y hechos anteriores.

 Tómate pues, tanto como te merece el mérito, oh tú de corazón paciente. Estén de buen humor y descansen contentos con el destino. Tal es tu karma, el karma del ciclo de tus nacimientos.
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 El devoto egoísta vive sin propósito. El hombre que no pasa por su trabajo designado en la vida - ha vivido en vano. Sigue la rueda de la vida. Seguir la rueda del deber de la raza y del parentesco, el amigo y el enemigo, y cerrar la mente a placeres como a dolor. Escape de la ley de la retribución kármica. Gana siddhis para tu futuro nacimiento. »
(Blavatsky, La Voz del silencio, p.14, 31-2, 34-6)



« Si la acción de uno reacciona en la vida de todos, entonces es sólo por todos los hombres que se convierten en hermanos y todas las mujeres en hermanas y por todos practicando en su cotidianidad la verdadera hermandad, que se encuentra en la raíz de la elevación de la raza, esto siempre se puede alcanzar.

Es esta acción e interacción, esta verdadera fraternidad y hermandad, en la que cada uno vivirá para todos y para todos, uno de los principios teosóficos fundamentales que todo teósofo debe estar obligado no sólo a enseñar sino a llevar a cabo en su vida diaria.
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En todos los casos concebibles, él mismo debe ser un centro de acción espiritual, y de él y su propia vida individual diaria deben irradiar aquellas fuerzas espirituales superiores que solo pueden regenerar a sus semejantes.
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El individuo no puede separarse de la raza, ni la raza del individuo. La ley del karma se aplica igualmente a todos, aunque todos no están igualmente desarrollados. Al ayudar en el desarrollo de otros, el teósofo cree que no sólo les está ayudando a cumplir su karma, sino que también está, en el sentido más estricto, cumpliendo con lo suyo.

Es el desarrollo de la humanidad, de la cual tanto él como ellos son partes integrantes, que siempre ha tenido en cuenta, y sabe que cualquier fracaso de su parte para responder a lo más elevado dentro de él, retrasa no sólo a sí mismo sino a todos en su progresiva marcha.
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Cada acción mezquina y egoísta nos envía hacia atrás y no hacia delante, mientras que cada pensamiento noble y cada acto desinteresado son escalones para los planos superiores y más gloriosos del ser.

Si esta vida fuera toda, entonces en muchos aspectos sería realmente pobre y mezquina. Pero considerada como una preparación para la siguiente esfera de la existencia, puede ser usada como la puerta de oro a través de la cual podemos pasar, no egoístamente y solo, sino en compañía de nuestros semejantes, a los palacios que están más allá. »
(Blavatsky, La Clave de la Teosofía, p.234, 236-7)



(Nota: en lo personal siento que los instructores teosóficos explican de una manera muy complicada, pero aún así vale la pena leerlos porque al haber sido instruidos más directamente por parte de los maestros de sabiduría, ellos tienen las explicaciones más genuinas. Y posteriormente voy a escribir un capítulo resumiendo, simplificando e ilustrando todo lo que dijeron sobre el karma.)



Bibliografía

·        Dialogos of G. de Purucker, TUP, 1948
·        Echoes of the Orient, W.Q. Judge, PLP, 1975-87
·        Fountain-Source of Occultism, G. de Purucker, TUP, 1974
·        Fundamentals of the Esoteric Philosophy, G. de Purucker, TUP, 2nd ed., 1979
·        H.P. Blavatsky: The Mystery, G. de Purucker, PLP, 1974
·        Man in Evolution, G. de Purucker, TUP, 2nd ed., 1977
·        Occult Glossary, G. de Purucker, TUP, 2nd ed., 1996
·        Studies in Occult Philosophy, G. de Purucker, TUP, 1945
·        The Esoteric Tradition, G. de Purucker, TUP, 3rd ed., 2011
·        The Key to Theosophy, H.P. Blavatsky, TUP, 1972 (1889)
·        The Ocean of Theosophy, W.Q. Judge, TUP, 1973 (1893)
·        The Secret Doctrine, H.P. Blavatsky, TUP, 1977 (1888)
·        The Voice of the Silence, H.P. Blavatsky, TUP, 1976 (1889)
·        The Wisdom of the Heart, Katherine Tingley, PLP, 1978

Abreviación de las casas editoriales:

-      TUP: Theosophical University Press
-      PLP: Point Loma Pubns